Hay veces que las ganas de gritar al jefe o de salir por la puerta y no volver nos superan. No piden ordenan. Y no ordenan de uno en uno ordenan todo lo que les venga a la mente a la vez y lo quieren para ayer, a pesar de que lo que ordenen sea opuesto lo uno de lo otro y por tanto imposible de cumplir. Hay que llegar al trabajo siempre con buena cara y ser lo más agradable posible, tanto con tu jefe como con los posibles clientes si es un trabajo de cara al público. Pero que los jefes no estén de mal humor, porque te llevarás una bronca por absolutamente todo, chillidos por cosas que no sabes ni a que vienen y tendrás que excusarlos en público como buenamente puedas para no perder un futuro cliente. Jefes…. Jefes… esos seres extraños que piensan que porque ellos se rompan un brazo y sigan trabajando en contradicción al médico, para sacar “SU” negocio a delante implica que si te sucede lo mismo te tienes que tragar el dolor y trabajar como un superhéroe.
Críticas de situaciones que nos acontecen a todos.