Ir al contenido principal

Molesta indecisión


¿Tan difícil es decantarnos por una cosa u otra?

No podemos decir que no vamos a ir a un lugar y chillar porque te preguntan si estás seguro de querer perdértelo, y cuando encuentras a la otra persona en el evento en cuestión te enfadas porque no te ha llamado.

O quieres ir o no, las dos cosas a la vez son muy complicadas.

No podemos decir que nos desentendemos de algo, y luego enfadarnos porque no se nos ha contado nada.

O queremos saber o no, porque saber a medias es no saber nada y confundirse completamente.

Hay que atenerse a las consecuencias de las decisiones tomadas, no podemos estar volviendo locos a los de nuestro alrededor a causa de nuestra insufrible indecisión. Y si estamos indecisos y la decisión tomada no es la más acertada, la culpa no es de la gente de nuestro alrededor. Ellos no nos obligan a elegir, nos sugieren; escogemos bajo nuestra responsabilidad.

No podemos andar culpando a todos de nuestras erráticas decisiones.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Medios desaprobechados

Tuenti, Twitter, Facebook, MySpace y un largo etcétera de páginas sociales nos unen unos a otros por todo el mundo en una red de opiniones e información. Pero sorprendentemente no somos capaces de utilizar estas vías para pelear por nuestros derechos y evitar que nos pisoteen. Internet en este momento es como un bar. Sirve para cotillear y jugar al quinito. La gente protesta en un lado y otro como si fuesen a cambiar el mundo, pero incapaces de unirse para reivindicar sus derechos. Es curioso las facilidad que tiene la gente para hacer botellón en lugar de para organizar una huelga que es lo realmente necesario. ¿Dónde ha quedado el valor de nuestros abuelos obreros que aún a riesgo de quedarse sin trabajo salían a la calle a denunciar las injusticias y elegir exigir una vida digna? ¿Es que las nuevas generaciones no les importa el mañana? ¿O es que están tan asustados que son como un rebaño de borregos temblorosos?

Dos Caras

   Hay personas que parece que hacen favores y son unas bellísimas personas. Pero con el tiempo muestran su verdadera cara; son unas autenticas interesadas y todo lo que hacen es única y exclusivamente por autocomplacencia. Por asegurarse una servidumbre, por así decirlo. Ellos hacen un favor nimio y esperan a cambio una eternidad de sumisión por gratificación. En ocasiones es mejor sufrir un poco al principio y estar desahogado después, en lugar de pedir ayuda para solucionar los problemas rápidamente.

Edad?

Me asombra ver cómo hay adultos que se comportan como niños, y como hay niños que se comportan como adultos. He llegado a la conclusión de que no es tan importante la edad física como la mental.